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Nerea Abascal Baraja española desde Tomelloso Llámame 926 401 159

Tarot y trabajo: qué preguntar cuando esperas una respuesta

Lo escribe Nerea Abascal · · Trabajo y dinero

Un móvil boca abajo en la mesa camilla junto a un sobre cerrado, una taza de café y unas llaves

De lo que más me llaman es de una espera. Un contrato que se acaba en marzo. Una entrevista hecha hace diez días. Una lista de aprobados que no sale. La espera del trabajo no deja dormir, y lo entiendo: no es solo el sueldo, es poder hacer planes.

Pero no todas las esperas son iguales. Y cada una pide una pregunta distinta. Ninguna de las tres es «¿me va a ir bien en el trabajo?», que es demasiado grande para cualquier baraja.

La espera de la renovación

Es la más corriente. Tienes un contrato temporal y se acaba. Te van a decir que sí o que no, y no sabes cuándo.

Aquí la pregunta buena no es solo «¿me renuevan?». Es esta: «Me acaba el contrato en marzo. ¿Me renuevan o busco otra cosa?». Con las dos opciones dentro. Porque lo que de verdad necesitas saber es si te sientas a esperar o si empiezas a moverte.

Lo que miro en una tirada de renovación es cómo está la cosa en la empresa, cómo te ven y qué depende de ti en lo que queda. Si sale el tres de oros, el trabajo bien hecho que alguien ve, pinta bien. Si sale el ocho de copas, irse de lo que no llena, a lo mejor la pregunta de fondo es otra: si de verdad quieres seguir ahí.

Y casi siempre hay algo que puedes hacer tú. Pedir una reunión, preguntar a tu jefe cómo lo ve, dejar claro que quieres seguir. Las cartas no hablan con tu jefe; tú sí.

La espera de la entrevista

Has hecho la entrevista y no te llaman. Cada vez que suena el móvil, das un salto.

Aquí la pregunta buena es: «Hice una entrevista para tal puesto. ¿Cómo he quedado?». No «¿me van a llamar?», que te deja con un sí o un no y nada en las manos.

Lo que miro es cómo has quedado y qué se mueve alrededor de esa plaza. Si sale el ocho de bastos, vienen noticias, y rápido. Si sale el siete de oros, la cosecha que tarda, toca esperar. Si sale la sota de oros, un papel que llega, puede ser esa llamada o puede ser otra oferta más pequeña que no hay que despreciar.

Lo que no te voy a decir es que te sientes a esperar esa llamada. Mientras tanto, se siguen mandando currículos. Esperar meses una sola llamada, sin mover nada más, es la forma más segura de perder meses. Si al final dicen que no, ese tiempo no te lo devuelve nadie.

La espera de una oposición

Esta es la más larga, y la que más pesa. Años de temario, el verano encerrada, la familia preguntando. Y luego el examen, y luego la lista, que no sale nunca.

Aquí hay dos momentos distintos. Antes del examen, la pregunta buena es: «Me presento en junio. ¿Cómo llego?». Después del examen, cuando ya no puedes hacer nada, es otra: «Ya he hecho el examen. ¿Qué hago mientras sale la lista?».

Antes del examen, las cartas te dicen cómo llegas y qué te frena. Si sale el nueve de bastos, el último tramo, hay que aguantar. Si sale el nueve de espadas, las vueltas de la noche, a lo mejor te sobra miedo y te falta descanso.

Después del examen, ya no te voy a decir si apruebas, porque las cartas no aprueban: aprueba el examen. Lo que sí miro es cómo pasar la espera sin volverte loca, y qué hacer si la lista no trae tu nombre.

→ Tarot y oposiciones

Lo que no se pregunta

Hay preguntas que no te voy a contestar, y no por capricho.

  • El día exacto. No sé qué día te van a llamar, ni nadie lo sabe. Te digo si va para pronto o para largo. Si alguien te da un día, se lo está inventando.
  • Si te despiden para ir a juicio. Si tienes un problema con un contrato o un despido, ve a un abogado laboralista o a tu sindicato. Las cartas no sustituyen a nadie que sepa de leyes.
  • Cinco preguntas a la vez. Si me preguntas por la renovación, el jefe, la compañera, el traslado y la nómina, te leo cinco cosas a medias. Una sola, la que de verdad te quita el sueño.

Cómo preguntar bien

Con tu nombre de pila, tu fecha de nacimiento y la situación concreta. Por ejemplo:

  • «Soy Pilar, del 03/11/1972. Me acaba el contrato en marzo. ¿Me renuevan o busco otra cosa?»
  • «Me presento a las oposiciones en junio.»
  • «Hice una entrevista el lunes pasado para un almacén. ¿Cómo he quedado?»

No hace falta que la pregunta esté perfecta. Si viene mal puesta, la recoloco mientras leo. Pero cuanto más concreta, más útil te va a ser lo que te diga.

La carta que abre

En todas las tiradas hay una carta que abre, la que enseña por dónde salir. En las de trabajo casi siempre dice lo mismo: que muevas tú el papel, que solo no se va a mover.

Llamar para preguntar. Mandar el currículum aunque creas que no te van a coger. Apuntarte al curso. Hablar con quien decide. No son cosas de cartas. Pero las cartas te las señalan, y yo te las digo claro.

→ Lo que la baraja ve del trabajo

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