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Nerea Abascal Baraja española desde Tomelloso Llámame 926 401 159

Tarot y dinero: lo que dicen los oros, sin loterías

Te leo el dinero de verdad: el que entra, el que se va, el que debes y lo que puedes mover tú. Números para la lotería, ni uno.

Por teléfono, aparte y de pago, todos los días. Precio cerrado desde 9 €.

Un monedero de cuero gastado, unas monedas y una libreta de cuentas abierta sobre la mesa camilla

Lo que se lee del dinero

En un pueblo el dinero no es un tema feo. Se habla de la cosecha, del precio de la uva, del negocio de la plaza que no levanta cabeza. Y se pregunta. Las cosas de comer también se preguntan.

  • Un dinero que no llega Un pago que te deben, una ayuda, una venta parada.
  • Una deuda que agobia Cómo estás de verdad y por dónde puede aflojar.
  • Un negocio a medias Si tira, si no tira, si vendes o aguantas.
  • Un dinero compartido Una herencia, un socio, las cuentas de casa.

Lo que no se lee, y no se va a leer

  • Loterías, quinielas ni apuestas. Las cartas no sacan números. Si alguien te los vende, te está vendiendo a ti.
  • Inversiones. Ni acciones, ni monedas de internet, ni el piso que te quieren colocar. Eso, a quien sepa y responda de ello.
  • Fechas exactas. Te digo si va para pronto o para largo, no el día.
  • Sustos para vender. No te voy a decir que tienes un mal echado para luego cobrarte por quitártelo. Eso es una estafa, y de las feas.

Las cartas no sustituyen a tu gestor, a tu banco ni a quien te asesore con el dinero. Lo digo en esta página más alto que en ninguna, porque aquí es donde más falta hace.

Los oros, y las que les acompañan

Cuando me preguntan por dinero, miro primero cuántos oros salen y si salen derechos o del revés. Un oro del revés no es que no haya dinero: es que hay algo atascado.

Una decisión se toma con lo que hay

Una clienta me preguntó durante tres jueves seguidos si vendía las tierras. La cuarta semana ya no hacía falta preguntarlo: lo sabía ella, y lo que quería era oírselo decir a alguien.

Muchas preguntas de dinero son así. No necesitas que las cartas decidan por ti; necesitas ver claro lo que ya sospechas, con lo que hay encima de la mesa y no con lo que te gustaría que hubiera. Para eso me tienes.

Preguntas sobre el dinero

¿Me va a llegar pronto el dinero?

Te digo si va para pronto o para largo, y sobre todo qué lo está frenando. Si es un pago que te deben, una ayuda que tramitaste o una venta que no se cierra, las cartas suelen enseñar dónde está el atasco. Lo que no te pongo es un día, porque me lo tendría que inventar, y quien te da una fecha exacta te está vendiendo humo.

¿Me das números para la lotería o las apuestas?

No, ni para la lotería, ni para la primitiva, ni para las quinielas, ni para el casino. Las cartas no sacan números, y quien diga que sí te está sacando los cuartos a ti. Si tienes un problema con el juego, no es cosa de cartas: el 024 y tu médico te pueden ayudar, y esa consulta no te la cobro.

¿Me dices en qué invertir?

Tampoco. Ni acciones, ni criptomonedas, ni pisos para alquilar. Para eso está un asesor que sepa de dinero y que responda de lo que te dice. Lo que yo sí miro es una decisión que tienes que tomar tú: si vender, si aguantar, si meterte en un negocio con alguien. Te ayudo a verla, no a hacerte rica.

Tengo deudas: ¿qué ves?

Veo cómo estás, qué te agobia más de lo que debería y por dónde puede empezar a aflojar. Muchas veces sale el nueve de espadas: más miedo que deuda. Y te digo también lo práctico: habla con tu banco, con quien te pueda orientar de verdad, y no firmes nada con prisas. Las cartas no pagan, pero ayudan a dejar de darle vueltas.

¿Vendo el negocio o aguanto?

Es una de las preguntas que más se hacen en un pueblo, y una de las más difíciles. Una decisión se toma con lo que hay, no con lo que te gustaría que hubiera. Te leo cómo está el negocio, qué te pesa de cada lado y qué carta abre. Y después decides tú, con los números delante y la cabeza más fría.