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Nerea Abascal Baraja española desde Tomelloso Llámame 926 401 159

El as de oros y el dinero: lo que dice y lo que no

Lo escribe Nerea Abascal · · Trabajo y dinero

La mano abierta de Nerea, con las uñas rojo oscuro y la alianza, con unas monedas en la palma sobre la mesa camilla

Te ha salido el as de oros. No te vas a hacer rica mañana, hija, pero ese dinero que esperas no está tan lejos como crees. Lo que sí te dice es que muevas tú el papel, que solo no se va a mover.

Es lo que digo casi siempre cuando sale. Y es de las cartas que más gusta ver en una tirada. Pero también es de las que más se malinterpretan, así que vamos por partes.

Lo que dice

El as de oros es el dinero que llega. Un pago, una oferta, un papel que por fin se firma, un cobro pendiente que se desatasca. Es el principio de algo material: un trabajo nuevo, un encargo, una venta.

Es un as, y los ases son principios. No es el dinero hecho, es el dinero que empieza. Por eso casi siempre viene con algo que hacer: llamar, reclamar, presentar, firmar.

Cuando sale al derecho y bien acompañado, por ejemplo con el seis de bastos, el aplauso, o con el nueve de oros, lo que es tuyo, pinta muy bien. Cuando sale solo, entre espadas, es dinero que llega con algún problema detrás, y hay que mirar la letra pequeña.

Lo que no dice

Aquí vienen los errores. Los tres que más veo.

El primero: pensar que es la lotería. El as de oros no es un premio. No es un número, ni un boleto, ni una quiniela. Las cartas no sacan números, y quien te diga que sí te está sacando los cuartos a ti. El as de oros es dinero que se mueve por algo que has hecho o que vas a hacer, no dinero que cae del cielo.

El segundo: sentarse a esperar. «Me ha salido el as de oros, ya llegará.» No. El as de oros dice que el dinero está cerca, pero no que vaya a entrar solo por la puerta. Si es un pago que te deben, llama. Si es una oferta, contéstala. Si es un papel, muévelo.

Si tienes una ayuda concedida que no te pagan, o una factura que no te abonan, y te sale el as de oros, te digo lo que le digo a todo el mundo: ve a la ventanilla, llama, pregunta. Muchas veces falta una firma y nadie te lo ha dicho.

El tercero: creer que significa mucho dinero. El as de oros es el principio, no la cantidad. Puede ser un cobro de doscientos euros que te saca de un apuro, y ya es bastante. No hagas planes con dinero que todavía no tienes.

Del revés

Del revés, el as de oros es dinero atascado. Está ahí, pero algo no lo deja salir: un pago que se retrasa, una firma que falta, una ventanilla que no contesta, un cliente que no paga.

No es un no. Es un papel parado. Y los papeles parados se mueven llamando, preguntando, reclamando. Una carta del revés, en mi forma de leer, es una carta atascada, y lo atascado muchas veces se desatasca empujando.

Lo que sí te pide el as de oros del revés es paciencia y un poco de mala leche bien llevada: que no te dejes torear, que preguntes y que no te calles.

→ El as de oros, al derecho y del revés

En el trabajo

Una oportunidad con sueldo detrás. Una entrevista, una oferta, un encargo, unas horas más. Si estás esperando una respuesta de trabajo y sale el as de oros, pinta bien. Pero, otra vez, lo que te pide es que muevas tú el papel.

En el amor

Aquí sorprende, pero también tiene su lectura. El as de oros en una pregunta de pareja habla de una relación con los pies en el suelo, en la que se habla de cosas de casa: la hipoteca, las cuentas, el futuro. Menos poesía y más planes, que tampoco está mal.

Lo que no te voy a decir

No te voy a decir cuánto dinero. Ni qué día. Ni en qué invertir los ahorros, que para eso está quien sabe de dinero y responde de lo que dice. Las cartas te ayudan a ver por dónde se mueve lo tuyo y qué depende de ti. No sustituyen a tu gestor ni a tu banco.

Y si tienes deudas que te agobian de verdad, también te lo digo: busca quien te pueda orientar, y no firmes nada con prisas. El as de oros no paga deudas. Te dice que hay una puerta. Cruzarla es cosa tuya.

→ Tarot y dinero, sin loterías

Las que suelen salir con él

  • El cuatro de oros: guardar. Si sale con el as, el dinero que llega hay que guardarlo.
  • El seis de oros: dar y recibir. Un dinero que se devuelve, una deuda que se paga.
  • El siete de oros: la cosecha que tarda. Llega, pero no mañana.
  • El caballo de oros: despacio y seguro. Un cambio de trabajo que se cuece a fuego lento.

→ Las 48 cartas de la baraja española

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